El destino es muy astuto. No podemos equivocarnos el camino, ni caer en la tentación, ni traicionarnos. No sabemos bien a dónde vamos, pero sabemos a dónde no debemos ir. Eso tiene que guiarnos. Las señales van a ser confusas, tal vez no sepamos en quién confiar, en qué creer. Hay que dejarse guiar por la intuición. Y confiemos. Confiemos en que podemos cambiar el destino con la única arma que tenemos.
lunes, 9 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario